Historia de la amistad entre Paul Hagner y Joan Lluc Riusec, por monseñor Jaime Roitman
Paul Hagner ha quedado en la historia como el más grande escritor analfabeto de todos los tiempos. Nació en Limerick, Irlanda, aunque él se refería a su país como Eire y se jactaba de estar emparentado con Eamon de Valeria, un importante líder de la independencia que fue, además, el autor de la constitución irlandesa.
Paul era hijo de Pádraic Hagner, un minero que llevaba ese nombre en homenaje a San Patricio y de Deirdre O´Connor, una hermosa joven que los abandonó cuando Paul tenía seis meses.
Pádraic, tras la partida de su esposa, se mudó a Middleton y se dedicó al alcohol, pues vendió la mina y compró acciones de Middleton Whiskey, una de las marcas más prestigiosas del mundo. Poco tiempo después reincidió en el matrimonio al casarse con Caitlín Jamesson, heredera de otro famoso clan productor de Irish Whiskey.
La nueva familia, multimillonaria, tuvo tres hijos, dos niñas y un varón, pero Paul nunca fue querido por su madrastra. Como en el cuento de Cenicienta, el pequeño era tratado como un sirviente. Nunca fue a la escuela y trabajaba de sol a sol (aunque algunos dicen que desafinaba y trabajaba de Sol a Re). El padre, para no contrariar a su esposa, nunca demostró afecto por su hijo. Es probable que, inconcientemente, lo culpara por el abandono de Deirdre.
A los trece años Paul se escapó de su casa y consiguió llegar al puerto de Cork, desde donde logró viajar a Londres. Estuvo algunos años en esta ciudad haciendo varios trabajos que le permitieron sobrevivir y se puso en contacto con otros irlandeses entre los que se encontraba Liam Mc Nealy, joven revolucionario que deslumbró a Paul con su discurso y su coraje. Llegaron a tener una gran amistad y los dos perseguían los mismos ideales. Una tarde de agosto, Liam fue asesinado en Belfast, ciudad a la que había viajado encabezando un grupo de activistas.
Paul se quedó solo nuevamente y sumido en la tristeza, consiguió un contrato para trabajar en un buque de pasajeros que partía rumbo a América.
Es durante ese viaje que conoce a quien sería la figura más trascendente e influyente en su vida, casi su padre adoptivo, el pintor catalán Joan Lluc Riusec.
Es Riusec (se pronuncia Riusech y significa río seco) el que inicia a Paul en el mundo de las artes. Primero intenta enseñarle a pintar, pero el joven no poseía el menor talento para esta disciplina. Prueba entonces con la música, pero el muchacho carecía del oído necesario para transitar por los caminos de la melodía. Aunque resulte paradójico, el joven analfabeto se revela como un creador de valía en el campo literario.
Todas las tardes Paul le narraba sus pensamientos a Joan Lluc y éste escribía lo que el muchacho le dictaba. Así se sucedieron situaciones complicadas, como cuando Riusec perdió el cuaderno con las obras que Hagner le había dictado la última semana y trataba de decirlas de memoria, cuando Paul le pedía que se las leyera. El catalán no se caracterizaba por tener una gran retentiva y fue así como la novela ¨Expedición macabra¨ fue mentirosamente releída gran cantidad de veces a pedido de Paul y en cada lectura sufría modificaciones adjudicables a los olvidos de Riusec. Finalmente Hagner resolvió cambiarle el nombre para hacerlo más ajustado al argumento, quedando como título definitivo ¨ Las locas vacaciones del Dr. González ¨.
Historiadores agrupados en el ¨ Círculo de admiradores de Joan Lluc Riusec ¨ sostienen que en realidad, el pintor catalán jamás transcribió los pensamientos de Paul Hagner, sino que mientras el joven le dictaba, él escribía sus propios trabajos literarios. Decían tener pruebas de unas líneas que el iletrado artista había pronunciado así: ¨…el trabajo era difícil y extenuante…¨ y que Riusec dejó escrita de la siguiente forma: ¨ la grácil doncella se ruborizó y pidió disculpas ¨
Por su parte, el fans club de Paul Hagner creía que los pensamientos del ilustre irlandés no fueron llevados al papel con el brillo que merecían, porque el pintor catalán se oponía totalmente a que Hagner aprendiera a escribir para poder sabotear sus obras, pues sostenían que, aunque Riusec le tenía un sincero afecto también lo envidiaba profundamente.
Seguramente ambas posturas estaban equivocadas. Es difícil para la humanidad aceptar el sincero cariño que estos dos hombres se profesaban.
Paul Hagner dio muestras de alteraciones mentales que terminaron por hacer necesaria su internación. Al principio se trataba de alucinaciones, luego descuidó su aseo personal y hablaba sólo, aunque es generalizada la creencia que sus mayores indicios de insanía se expresaban en sus dictados.
El pintor catalán se mantuvo siempre junto a su amigo hasta que finalmente, el irlandés revolucionario falleció.
La calidad pictórica de Joan Lluc Riusec, nunca estuvo en discusión, había coincidencia acerca de su pobreza. Sin embargo, en su última época, el catalán generó un estilo que hizo escuela. Toda su vida había sido un fiel exponente del realismo, con obras de una minuciosidad casi fotográfica. En su etapa final, llevó al extremo esas características que siempre lo distinguieron, pero abordó temas que se volvieron de difícil interpretación para sus seguidores. Así, por ejemplo, llegó a generar una verdadera conmoción religiosa e inclusive científica cuando exhibió su obra ¨ El Alma ¨, que representó fielmente en cada detalle. El mismo efecto causó ¨ El Paraíso y el Infierno ¨ que, según dicen, no dejaba ver diferencias significativas entre ambos paisajes.
La muerte de Riusec se encuentra envuelta en una gran incógnita. El artista viajó a Cataluña para dar una conferencia, invitado por la Universitat de Barcelona.
Sin darse cuenta, dejó su reloj de bolsillo sobre la estufa del cuarto del hotel, y partió a una cena que, en su honor, se realizó en los salones del Ayuntament. Durante el día siguiente, no se vio salir de su cuarto a Riusec y su cuerpo sin vida fue hallado por la noche con dos puñaladas en la espalda. Se encontró un manuscrito que decía: ¨ Vierais que forma tan extraña ha adoptado el reloj que olvidé sobre la estufa. No encuentro manera de explicárosla, mejor os hago un boceto para que podáis observarlo ¨El joven que encontró el cadáver, un tal Salvador Dalí, dijo no saber nada del dibujo al que Riusec hacía referencia.
Paul Hagner ha quedado en la historia como el más grande escritor analfabeto de todos los tiempos. Nació en Limerick, Irlanda, aunque él se refería a su país como Eire y se jactaba de estar emparentado con Eamon de Valeria, un importante líder de la independencia que fue, además, el autor de la constitución irlandesa.
Paul era hijo de Pádraic Hagner, un minero que llevaba ese nombre en homenaje a San Patricio y de Deirdre O´Connor, una hermosa joven que los abandonó cuando Paul tenía seis meses.
Pádraic, tras la partida de su esposa, se mudó a Middleton y se dedicó al alcohol, pues vendió la mina y compró acciones de Middleton Whiskey, una de las marcas más prestigiosas del mundo. Poco tiempo después reincidió en el matrimonio al casarse con Caitlín Jamesson, heredera de otro famoso clan productor de Irish Whiskey.
La nueva familia, multimillonaria, tuvo tres hijos, dos niñas y un varón, pero Paul nunca fue querido por su madrastra. Como en el cuento de Cenicienta, el pequeño era tratado como un sirviente. Nunca fue a la escuela y trabajaba de sol a sol (aunque algunos dicen que desafinaba y trabajaba de Sol a Re). El padre, para no contrariar a su esposa, nunca demostró afecto por su hijo. Es probable que, inconcientemente, lo culpara por el abandono de Deirdre.
A los trece años Paul se escapó de su casa y consiguió llegar al puerto de Cork, desde donde logró viajar a Londres. Estuvo algunos años en esta ciudad haciendo varios trabajos que le permitieron sobrevivir y se puso en contacto con otros irlandeses entre los que se encontraba Liam Mc Nealy, joven revolucionario que deslumbró a Paul con su discurso y su coraje. Llegaron a tener una gran amistad y los dos perseguían los mismos ideales. Una tarde de agosto, Liam fue asesinado en Belfast, ciudad a la que había viajado encabezando un grupo de activistas.
Paul se quedó solo nuevamente y sumido en la tristeza, consiguió un contrato para trabajar en un buque de pasajeros que partía rumbo a América.
Es durante ese viaje que conoce a quien sería la figura más trascendente e influyente en su vida, casi su padre adoptivo, el pintor catalán Joan Lluc Riusec.
Es Riusec (se pronuncia Riusech y significa río seco) el que inicia a Paul en el mundo de las artes. Primero intenta enseñarle a pintar, pero el joven no poseía el menor talento para esta disciplina. Prueba entonces con la música, pero el muchacho carecía del oído necesario para transitar por los caminos de la melodía. Aunque resulte paradójico, el joven analfabeto se revela como un creador de valía en el campo literario.
Todas las tardes Paul le narraba sus pensamientos a Joan Lluc y éste escribía lo que el muchacho le dictaba. Así se sucedieron situaciones complicadas, como cuando Riusec perdió el cuaderno con las obras que Hagner le había dictado la última semana y trataba de decirlas de memoria, cuando Paul le pedía que se las leyera. El catalán no se caracterizaba por tener una gran retentiva y fue así como la novela ¨Expedición macabra¨ fue mentirosamente releída gran cantidad de veces a pedido de Paul y en cada lectura sufría modificaciones adjudicables a los olvidos de Riusec. Finalmente Hagner resolvió cambiarle el nombre para hacerlo más ajustado al argumento, quedando como título definitivo ¨ Las locas vacaciones del Dr. González ¨.
Historiadores agrupados en el ¨ Círculo de admiradores de Joan Lluc Riusec ¨ sostienen que en realidad, el pintor catalán jamás transcribió los pensamientos de Paul Hagner, sino que mientras el joven le dictaba, él escribía sus propios trabajos literarios. Decían tener pruebas de unas líneas que el iletrado artista había pronunciado así: ¨…el trabajo era difícil y extenuante…¨ y que Riusec dejó escrita de la siguiente forma: ¨ la grácil doncella se ruborizó y pidió disculpas ¨
Por su parte, el fans club de Paul Hagner creía que los pensamientos del ilustre irlandés no fueron llevados al papel con el brillo que merecían, porque el pintor catalán se oponía totalmente a que Hagner aprendiera a escribir para poder sabotear sus obras, pues sostenían que, aunque Riusec le tenía un sincero afecto también lo envidiaba profundamente.
Seguramente ambas posturas estaban equivocadas. Es difícil para la humanidad aceptar el sincero cariño que estos dos hombres se profesaban.
Paul Hagner dio muestras de alteraciones mentales que terminaron por hacer necesaria su internación. Al principio se trataba de alucinaciones, luego descuidó su aseo personal y hablaba sólo, aunque es generalizada la creencia que sus mayores indicios de insanía se expresaban en sus dictados.
El pintor catalán se mantuvo siempre junto a su amigo hasta que finalmente, el irlandés revolucionario falleció.
La calidad pictórica de Joan Lluc Riusec, nunca estuvo en discusión, había coincidencia acerca de su pobreza. Sin embargo, en su última época, el catalán generó un estilo que hizo escuela. Toda su vida había sido un fiel exponente del realismo, con obras de una minuciosidad casi fotográfica. En su etapa final, llevó al extremo esas características que siempre lo distinguieron, pero abordó temas que se volvieron de difícil interpretación para sus seguidores. Así, por ejemplo, llegó a generar una verdadera conmoción religiosa e inclusive científica cuando exhibió su obra ¨ El Alma ¨, que representó fielmente en cada detalle. El mismo efecto causó ¨ El Paraíso y el Infierno ¨ que, según dicen, no dejaba ver diferencias significativas entre ambos paisajes.
La muerte de Riusec se encuentra envuelta en una gran incógnita. El artista viajó a Cataluña para dar una conferencia, invitado por la Universitat de Barcelona.
Sin darse cuenta, dejó su reloj de bolsillo sobre la estufa del cuarto del hotel, y partió a una cena que, en su honor, se realizó en los salones del Ayuntament. Durante el día siguiente, no se vio salir de su cuarto a Riusec y su cuerpo sin vida fue hallado por la noche con dos puñaladas en la espalda. Se encontró un manuscrito que decía: ¨ Vierais que forma tan extraña ha adoptado el reloj que olvidé sobre la estufa. No encuentro manera de explicárosla, mejor os hago un boceto para que podáis observarlo ¨El joven que encontró el cadáver, un tal Salvador Dalí, dijo no saber nada del dibujo al que Riusec hacía referencia.